Infección por legionella

 en Legionella

Cada año, irremediablemente, los medios de comunicación nos informan de nuevos casos de Legionella, nos hablan de brotes, de afectados, incluso de fallecimientos. Pero, ¿qué es la Legionella?, ¿qué enfermedad causa?, ¿cómo nos infectamos?, y lo más importante, ¿cómo podemos prevenirla? Brevemente, intentaremos resolver estas cuestiones.

Infección por legionella. ¿Qué es?

Legionella es una bacteria presente de forma natural en aguas superficiales como ríos, estanques, y lagos. Sobrevive en un amplio rango de condiciones fisicoquímicas, multiplicándose entre 20 y 45 grados (con temperatura óptima de crecimiento de 35-37 grados). La familia Legionellaceae comprende un género, Legionella y 48 especies, alguna de las cuales se dividen a su vez en serogrupos, como L. pneumophila. La causa más común de legionelosis es L. pneumophila serogrupo 1, aunque otras especies también se han relacionado con esta enfermedad.

La legionelosis se refiere tanto a las formas neumónicas como no neumónicas de infección por Legionella.

La Fiebre de Pontiac, la forma no neumónica, es una enfermedad aguda, con síntomas parecidos a los de la gripe y que mejora normalmente al cabo de 2 a 5 días. Su período de incubación no excede de 48 horas y no se conocen casos mortales.

La enfermedad del legionario, la forma neumónica, tiene un período de incubación de 2 a 10 días (llegando hasta 16 días en algún caso) con síntomas de fiebre, dolor de cabeza, malestar general y letargo; su gravedad va desde una ligera tos hasta graves neumonías. Su tasa de mortalidad depende de la gravedad de la enfermedad, el tratamiento, el entorno en el que se contrajo la infección y diversos factores relacionados con el afectado (edad, estado inmunitario, enfermedades pulmonares previas, etc.).

Transmisión de Legionella

La forma de transmisión más frecuente de Legionella es la inhalación de aerosoles contaminados. Las instalaciones que con más frecuencia se encuentran contaminadas con Legionella y por tanto pueden ser focos de infección son, entre otros, torres de refrigeración y condensadores evaporativos, sistemas de agua sanitaria, caliente y fría,  equipos de terapia respiratoria, fuentes ornamentales, humidificadores y jacuzzis. La bacteria llega a la red de distribución de agua y a este tipo de instalaciones desde sus reservorios naturales.

El estancamiento del agua, la formación de biocapas y una temperatura adecuada, favorecerán la multiplicación de Legionella. Si en las instalaciones se producen aerosoles, la bacteria puede dispersarse por el aire mediante las gotas que se generen y llegar a las vías respiratorias de los afectados

Cómo prevenir infectarnos por legionella

La Norma UNE 100030-2017 “Prevención y control de la proliferación y diseminación de Legionella en instalaciones” tiene por objeto proporcionar criterios y orientaciones para la prevención y control de la proliferación y diseminación de la Legionella a partir de ciertas instalaciones y equipos. Esta norma complementa al Real Decreto 865/2003 aun en vigor (enero 2020).

La prevención y control de la legionelosis se basa en la aplicación de medidas de control que eviten la entrada de Legionella en las instalaciones, reduzcan su multiplicación y la difusión de aerosoles.

Medidas de control

Estas medidas incluyen un adecuado diseño de las instalaciones y aparatos, un buen mantenimiento de los mismos, en particular mediante una limpieza y desinfección periódicas, y la aplicación de otras medidas como el control de temperaturas y niveles de biocidas. Una adecuada formación del personal encargado del mantenimiento así como el control periódico mediante analíticas de la salubridad del agua también son fundamentales. Ejemplos de estas medidas destinadas a reducir el riego de contaminación por Legionella son:

  • Mantener, limpiar y desinfectar (con biocidas) periódicamente las torres de refrigeración e instalar separadores de gotas para reducir la dispersión de aerosoles.
  • Controlar los niveles de biocida en piscinas de hidromasaje y jacuzzis, vaciando y limpiando los vasos con la frecuencia adecuada.
  • Mantener una limpieza adecuada de los sistemas de agua sanitaria, comprobando las temperaturas (agua caliente por encima de 50 grados y agua fría por debajo de 20) y evitar el estancamiento de agua abriendo semanalmente los grifos en desuso de los edificios.

La actual revisión de la Directiva 98/83/CE, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, prevé la inclusión de la Legionella dentro de los parámetros microbiológicos a monitorizar en el agua de consumo humano, aunque por el momento aún hay discrepancias al respecto debido al diferente enfoque en la evaluación del riego de Legionella entre la Comisión y los científicos de los Estados miembros consultados.

En Itabe ofrecemos el servicio de consultoría de Legionella en Barcelona mediante el cual le elaboraremos el Plan de Prevención de Legionella en función de su tipo de instalación, estableceremos los puntos críticos y la periodicidad adecuada de analistas de Legionella de control, siempre con el objetivo de garantizar la seguridad y cumplimiento normativo de sus instalaciones.

Para cualquier duda, contacta con nosotros.

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