Normativa de prevención del desperdicio alimentario en España
¿Sabías que en España existe una ley que obliga a las empresas a tomar medidas concretas para reducir el desperdicio de alimentos? Muchas organizaciones aún desconocen los detalles y, por ello, corren el riesgo de incumplir la normativa… y de perder oportunidades para ahorrar y mejorar su imagen. En las próximas líneas verás lo esencial de la normativa vigente sobre prevención del desperdicio alimentario y cómo adaptarte a ella de forma sencilla.

¿Qué regula esta normativa?
La Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, aprobada en 2022, busca que toda la cadena alimentaria —desde la producción hasta el consumo— reduzca al máximo la comida que se tira. La norma afecta a agricultores, industrias, distribuidores, comercios y hostelería.
Principales obligaciones para las empresas
Plan de prevención: todos los negocios del sector alimentario deben elaborar un plan que analice dónde se generan las pérdidas y cómo reducirlas.
Priorizar el consumo humano: antes de desechar, hay que buscar opciones como donaciones a bancos de alimentos o ventas con descuento.
Uso alternativo: si no es apto para consumo humano, el producto debe destinarse a alimentación animal o compostaje, nunca a la basura directa.
Control y registro: es necesario documentar las acciones realizadas y los resultados obtenidos.
Sanciones por incumplimiento
No seguir la normativa vigente sobre prevención del desperdicio alimentario puede acarrear multas que van desde importes leves hasta sanciones graves para quienes ignoren de forma reiterada sus obligaciones. Además del impacto económico, incumplir daña la reputación de la empresa.
Beneficios de cumplir con la ley
Ahorro económico: reducir el desperdicio es gastar menos en compras y gestión de residuos.
Mejor imagen de marca: los clientes valoran a las empresas responsables con el medio ambiente.
Cumplimiento legal: evitas sanciones y problemas con la administración.
Cómo adaptarte paso a paso
Evalúa tu situación actual: identifica dónde y por qué se generan pérdidas.
Crea tu plan de prevención: incluye medidas prácticas y responsables.
Forma a tu equipo: todos deben entender la importancia de reducir el desperdicio.
Haz seguimiento: revisa periódicamente los resultados y ajusta las acciones.
Si necesitas más información, en Itabe estaremos encantados de poderte ayudar. Contáctanos para tener más información.





